¿Cuándo acudir a un abogado?

En España no hay una cultura de utilizar los servicios de un abogado para evitar tener un problema. Lo habitual es buscar un abogado cuando ya tenemos el problema.

¿Es ésto un error?.

Claramente no. Cuando se tiene un problema, lo mejor es buscar ayuda profesional adecuada al tipo de problema. Si el problema es legal, usted necesita un abogado.

Pero consultar con un abogado ANTES DE TOMAR UNA DECISIÓN es aún mejor. Una consulta con un abogado que asesore sobre opciones ante una decisión, consecuencias de una opción u otra, y cómo proceder para obtener la mejor protección en derecho SIEMPRE SERÁ MÁS ECONOMICO que contratar los servicios de un abogado para que nos saque de un problema.

Pongo un ejemplo: consultar con un abogado antes de entrar en una negociacion y firma de contrato significa que el abogado te va a asesorar sobre tus derechos, tus opciones, consecuencias legales de cada opción y redacción del mejor contrato posible en la defensa de tus intereses. Honorarios:  en este gabinete jurídico los honorarios son desde 175 euros en adelante, dependiendo de la complejidad y cuantía del asunto. No es mucho, especialmente si tenemos en cuenta que el ir a la negociacion acompañado de un profesional va a hacer que el cliente se sienta seguro y confiado de que las posiblidades de cometer un error son mínimas.   Conclusión: coste reducido, preocupacion mínima.

Sin embargo, acudir al abogado cuando ya tenemos un problema para que nos asista ante un incumplimiento de contrato implica estudio de los antecedentes, reuniones con el cliente, reuniones con la otra parte, juicio, etc… los honorarios son desde 350 euros en adelante. Pero ademas, en este caso el abogado no puede evitar al cliente el estress, la preocupación y el tiempo ya dedicado al problema. Conclusión: coste más alto, graves situaciones de estres y preocupación.

Por eso, como dice el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid: Ante el primer síntoma, acude a tu abogado.

Y si se me permite un consejo más: busca siempre abogados locales o de municipios cercanos.  Si en las relaciones familiares se dice “El roce hace el cariño”, en las relaciones profesionales esta máxima también es aplicable.

¿A quien tratarías mejor: a un miembro de tu vecindad del que tus hijos conocen a sus hijos y le ves asiduamente en los establecimientos de tu pueblo/barrio, o a alquien que no conoces de nada y “ni siquiera es de aquí”?